Una vez que hayas elegido un lugar y una cubeta de recolección, es hora de empezar a formar las capas y a airearlas. Piensa en tu cubeta de compost como en un platillo que se prepara en capas.
- Construye una base transpirable. Empieza con de 4 a 6 pulgadas de voluminosos materiales marrones, como ramitas pequeñas, pedacitos de madera sin tratamiento, o tallos fibrosos. Esto ayuda a drenar el exceso de humedad y permite que el aire circule por el fondo de la cubeta.
- Agrega una capa de materiales verdes. Usa materiales ricos en nitrógeno, como restos de frutas y vegetales, café molido usado, filtros de papel, cáscaras de huevo rotas o recortes de pasto frescos.
- Cubre con una capa gruesa de materiales marrones. Agrega materiales ricos en carbono, como hojas secas, papel triturado, cartón triturado (sin cinta adhesiva o cera), o ramitas pequeñas.
- Repite las capas verdes y marrones. Continúa alternando los materiales verdes y marrones hasta que llenes el contenedor. Consejo útil: usa aproximadamente de dos a tres partes de materiales marrones por cada parte de materiales verdes por volumen.
- Termina con materiales marrones. Cubre tus materiales verdes con de 4 a 8 pulgadas de hojas secas u otro material marrón. Esto puede ayudar a reducir los olores y las plagas.
- Monitorea la humedad y el flujo de aire. Para evitar que se produzca moho en el compost, y para acelerar la descomposición de los materiales, necesitarás una mezcla de compost para mantener el aire en movimiento a través de la pila de materiales. Muchos contenedores para uso al aire libre y en espacios cerrados tienen una función de tambor giratorio que facilita este proceso. Con un tambor giratorio, solo tienes que girar la manivela para girar el contenedor o mover las palas a través del compost, y con esto se realiza el proceso de aireado.
Dependiendo del tamaño de tu pila y de qué tan a menudo la airees, puede tomar de 6 meses a un año antes de que tu compost al aire libre esté listo para uso en el jardín. Los contenedores y tambores giratorios más pequeños para espacios cerrados son generalmente más rápidos y producen compost en solo unas semanas. ¡Bien sea un proceso rápido o lento, esto significa que mucha basura de la cocina y del jardín no terminará en los grandes tiraderos de basura!
Errores comunes que debes evitar al hacer compost
Para ayudar a que tu compost se descomponga de forma correcta, mantente al pendiente de estos errores comunes.
Agregar demasiado material verde
Los restos de comida, residuos de café y recortes de pasto son maravillosos para hacer compost, pero demasiado “material verde” puede hacer que tu pila de compost esté demasiado mojada y con mal olor. Equilibra con “materiales marrones” como hojas secas, papel triturado, cartón o ramas pequeñas, para ayudar a absorber la humedad y agregar carbono.
Olvidarte de mover tu compost
Tu pila de compost necesita oxígeno para descomponerse. Si no lo revuelves por demasiado tiempo, los materiales pueden compactarse rápidamente y retrasar el proceso. Revuelve o mezcla tu pila regularmente para permitir que el aire circule a través de este.
Para la mayoría de las pilas de compost producidas en jardines traseros, es una buena regla general revolver o mezclar el compost una vez al mes. Si quieres que tu compost se descomponga más rápidamente, muévelo más seguido:unas 2 veces por semana en caso de un tambor giratorio o cada varios días para una pila activa de compost. Así agregarás oxígeno y mantendrás los materiales activos.
Dejar que la pila de compost esté muy mojada o muy seca
Tu pila de compost debe sentirse húmeda, pero no empapada. Si está demasiado seco, agrega un poco de agua. Si está demasiado mojado, agrega más materiales marrones, como hojas, papel o cartón para ayudar a que absorban el exceso de humedad.
Hacer compost con los materiales equivocados
Algunos artículos pueden casuar mal olor atraer plagas o introducir bacteria no deseada en el compost terminado. Evita agregar carne, lácteos, grasas, aceites, desechos de mascotas, plantas enfermas o recortes del jardín tratados con pesticidas. Quédate con los materiales amables para el compost y tu contenedor será mucho más feliz.